Paraguay atraviesa una profunda crisis política e institucional tras la destitución del expresidente Santiago Peña, en medio del escándalo financiero de Ueno Bank. El Senado aprobó su salida mediante un juicio político con 44 votos, luego de dos días de deliberaciones.
Tras la decisión legislativa, Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el mandato hasta 2028. Entretanto, Peña fue trasladado bajo custodia al Regimiento Escolta Presidencial y posteriormente llegó a la Fiscalía General del Estado para prestar declaración tras su detención.
La crisis también generó protestas ciudadanas y cuestionamientos por las consecuencias económicas del colapso bancario. Legisladores denunciaron pérdidas de hasta 1.200 millones de dólares y señalaron que cerca de tres millones de personas resultaron perjudicadas.
El caso mantiene en tensión al país, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones y el Banco Central inicia la devolución de depósitos a los afectados.








