La detención de la ciudadana ecuatoriana Chantal Morales Rojas por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) generó una masiva ola de solidaridad que permitió reunir más de 100000 dólares en pocos días para cubrir sus honorarios legales. La joven, de 27 años, fue arrestada el pasado 20 de julio en el aeropuerto de Denver por agentes vestidos de civil cuando se disponía a abordar un vuelo de regreso a Oakland. Morales Rojas había viajado a Colorado para visitar a una familia con la que anteriormente trabajó como niñera. Tras el operativo, allegados y conocidos describieron el hecho como un momento crítico y destacaron la trayectoria intachable de la joven en el cuidado infantil.
Existe una clara discrepancia entre la versión oficial de las autoridades migratorias y la postura de la defensa de la ecuatoriana. Por un lado, ICE sostiene que la ciudadana ingresó al país en octubre de 2024 con un permiso de permanencia que venció en enero de 2025, por lo que habría incurrido en una violación de las leyes de extranjería al sobrepasar el plazo autorizado. No obstante, su abogada defensora, Laura Lichter, rechazó categóricamente dicho señalamiento al precisar que Morales Rojas ingresó legalmente a inicios de 2023 con una visa J-1 de intercambio cultural y que presentó una solicitud formal ante los organismos de migración antes de la conclusión del programa, lo cual avalaba su estancia mientras se tramitaba su causa.
Frente a la privación de libertad de la joven en un centro de detención en Colorado, la campaña de recaudación organizada por personas de su entorno cercano logró superar la meta económica prevista para afrontar el litigio. Sus representantes legales ya ingresaron las acciones correspondientes para solicitar su liberación inmediata mientras se resuelve el procedimiento. Entretanto, la agencia migratoria mantiene a Morales Rojas bajo custodia a la espera de que se definan los trámites de su proceso de deportación.








