El acuerdo comercial bilateral entre Ecuador y China, en vigor desde mayo del 2024, ha comenzado a liberar el potencial de intercambio de mercancías mediante la reducción de aranceles y la optimización de los despachos aduaneros. Durante un encuentro empresarial en Guayaquil, el cónsul general de la República Popular China, Gao Zhenting, destacó que productos emblemáticos como las rosas cultivadas en el volcán Cayambe logran completar su traslado transoceánico por vía aérea en solo tres días, ganando una alta competitividad en destinos como Beijing. La cotización de estas flores de alta calidad alcanza los 100 yuanes por unidad en el mercado asiático, el equivalente a casi 15 dólares, un valor significativamente superior al costo de comercialización interna en el territorio ecuatoriano.
La dinamización comercial también se ve respaldada por mejoras estructurales en el transporte marítimo hacia Asia, gracias a la implementación de una ruta directa operada desde el puerto de Guayaquil que transita por el puerto de Chancay en Perú hasta Shanghái. Esta vía estratégica redujo el tiempo de navegación a 27 días, acortando el trayecto previo en diez días y disminuyendo drásticamente los costos logísticos para cargamentos masivos como el banano y el camarón, este último con un registro de importación en China que alcanzó los 3.270 millones de dólares en el año 2025. Asimismo, el sector importador ecuatoriano registra beneficios tangibles con el pacto, reportándose casos de empresas locales que perciben ahorros anuales de hasta 3 millones de dólares únicamente en el pago de aranceles para la adquisición de maquinaria y equipos tecnológicos asiáticos.
Frente a las inquietudes del sector empresarial sobre la rigurosidad de los protocolos sanitarios y aduaneros para el ingreso de alimentos a China, la delegación diplomática aclaró que las estrictas normativas responden a un marco legal e histórico enfocado de manera prioritaria en la seguridad alimentaria y la salud humana de su población. Las autoridades asiáticas enfatizaron que, lejos de constituir una barrera comercial, estos controles garantizan la excelencia del producto final en un mercado de alta demanda que mantiene abiertas sus puertas a la oferta ecuatoriana siempre que cumpla con los estándares de calidad. Actualmente, aunque el mercado norteamericano sigue liderando la recepción de flores naturales ecuatorianas con 182 millones de dólares en el primer cuatrimestre del 2026, la consolidación de las rutas hacia China proyecta un escenario de diversificación y crecimiento continuo para el sector florícola nacional.








