La Comunidad Andina de Naciones (CAN) emitió un ultimátum de 10 días para que Ecuador y Colombia pongan fin a la denominada “guerra arancelaria” que afecta el intercambio comercial en la subregión. La entidad determinó que las tasas impositivas impuestas por ambas naciones contravienen los acuerdos de libre comercio y perjudican la estabilidad económica de la zona. Además del plazo, la CAN exhortó a los gobiernos a fortalecer la coordinación bilateral en materia de seguridad fronteriza mediante mecanismos conjuntos que no interfieran con el flujo de mercancías, buscando una solución técnica a las tensiones políticas actuales.
El conflicto escaló luego de que el presidente Daniel Noboa estableciera aranceles de hasta el 100 % a productos colombianos como una “tasa de seguridad”, argumentando falta de compromiso de Gustavo Petro en el control de grupos armados en la frontera común. En represalia, Colombia aplicó medidas similares, lo que bloqueó el dinamismo en pasos clave como Rumichaca. Aunque el gobierno ecuatoriano anunció una reducción parcial de estas tasas al 75 % para el mes de junio, la CAN demanda una eliminación total e inmediata para normalizar las relaciones comerciales y evitar mayores daños a los sectores exportadores de ambos países.








