Un ciudadano de nacionalidad estadounidense que se encontraba prófugo de la justicia de su país fue localizado en Quito y deportado de manera inmediata para que cumpla con una sentencia pendiente de siete años de cárcel por delitos sexuales contra menores de edad. El Ministerio del Interior de Ecuador informó que el extranjero era requerido con urgencia por las autoridades norteamericanas, ya que además de la condena mencionada, mantenía una orden de captura vigente por la comisión de otros delitos graves en esa nación.
La retención del implicado se consolidó gracias a una acción conjunta en la que participaron la Subsecretaría de Migración, el Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional, el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service) y la Embajada de Estados Unidos en Ecuador. Tras confirmar plenamente la identidad del individuo, las instituciones ecuatorianas activaron de forma ágil los protocolos de expulsión del territorio nacional para entregarlo de manera formal a los agentes estadounidenses. Hasta el momento, las autoridades no han revelado cuánto tiempo llevaba residiendo el ciudadano en el país ni el estatus legal con el que permanecía en la capital.








